jueves, mayo 03, 2007

sobre Gran Hermano


los GH's anteriores entraron con una Argentina en proceso de cambio en crisis/resurrección y sus ganadores fueron lógicos y predecibles.
en el primero, no ganó ni el chetito que vivía del padre ni la atorrantita que laburaba en un cabaret ni ninguno de los personajes pintorescos, ganó un tipo promedio, que tenía un trabajo promedio y tenía actitudes promedio pero era de clase media para bastante abajo.
en el segundo y el tercero entró la cuestión de la redención social de parte del televidente y ganaron la prostituta y el analfabeto que le pone el lomo a la vida.
la gente, lavó sus culpas votando a otros que les daban lástima/ternura/orgullo, pero que jamás (jamásin) invitarían a cenar.
este, el cuarto, invitaba a la obviedad de que se repitiera todo, teniéndo entre los participantes un ex convicto, en claras muestras de recuperación.
el mundo entero lo daba por ganador por el hecho de haber estado preso y haber salido y ser buena persona, pero se le sumaba cierta cuota de carisma y un lenguaje que los chicos usaban en sus casas pero bien aplicado en cuanto a términos y esas cosas, porque, al fin y al cabo, el tipo no habla como villero para tener onda, habla asi porque le nace decirte "gato" tanto como "chabón". a la gente le parecía quizás extravagante.
convengamos que el target del programa no es la señora de Caraza y los hijos, sino la gente de Capital Federal con la posibiliadad de enviar un mensaje de texto de ochenta centavos o de llamar a un 0-600 de tres pesos con cincuenta y de ver en cualquier momento un canal de cable. esa gente, encontraba en este muchacho, el gorila blanco del zoológico.
pero de golpe, un buen día, el candidato público número uno, salió eliminado. y justo una semana antes de la final del juego.
ahora juguemos nosotros a que no somos tan desconfiados como creemos ser y vemos el juego como juego.
el público de este Gran Hermano no es como el de los anteriores. el público de este tiene fotolog, celular, mp3 players y ese tipo de cosas. se visten de acuerdo a como ven en la tele, no toman cerveza en el kiosko sino en un bar, pululan por Palermo, en fin, buscan emular de acuerdo a su capacidad monetaria, el consumo típico del ABC1.
esta gente, no tiene un solo punto en común con este muchacho Diego, mas si con los demás.
los cuatro finalistas tienen ropa "de diseño", son consumibles estéticamente, hablan con los términos más cool, te los podés encontrar en un restó de Palermo Hollywood, seguro tendrían fotolog, le dicen "aipod" al reproductor genérico más berreta, y una larga lista de etcéteras.
los cuatro finalistas son demasiado marketineros, Diego no. su imagen misma no permite que "se venda". no es lindo, es grasa, tiene el pelo de un Daniel Agostini pobre, vive en una zona medio pobre del GBA, armó un escándalo por un poco de sushi, etc.
"un horror que ni da", entonces, 1-2-3, afuera.
si jugamos a ser descreídos y gritamos que lo sacó la producción del programa, los argumentos para tal acción son los mismos.
el juego es lúdico (y hasta ahi) para los participantes. para la productora y el canal significa mucho dinero para andar jugando a redentores.
este GH es más obvio porque su público es más obvio.
"la culpa no es del chancho, sino de quién le da de comer".
ahora que lo pienso, hubiera preferido que gane Diego a que gane cualquiera de estos sub productos de la cada vez más atropófaga sociedad argentina.

1 Comentarios:

Blogger Ridicule Star dijo...

es tan facil armar un debate con un programa tan mediatico como gran hermano. pero me gustó tu forma de ver las cosas, hasta el momento no habia sacado tal conclusión sobre diego. saludos :)

1:34 p. m.  

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